¡¡¡Hola a todxs, queridxs amantes de la literatura!!!
Esta semana les traigo la segunda parte de las reseñas de la serie escrita por Rachel Reid, que inspiró al fenómeno mundial Heated Rivalry.
La ficha de la autora la tienen en la primera parte de estas reseñas.
¿Vamos a ver mi opinión de los libros 3 y 4?
3. Tough Guy
Sinopsis:
No tienen nada en común, entonces, ¿por qué Ryan se siente él mismo cuando está con Fabian?
La estrella del hockey profesional Ryan Price puede ser un ejecutor, pero fuera del hielo lucha contra la ansiedad. Recientemente fue traspasado a los Toronto Guardians, y está decidido a empezar de nuevo en el dinámico LGBTQ village de la ciudad. Lo último que espera encontrar en su nuevo vecindario es un recuerdo de su pasado en la fabulosa forma de Fabian Salah.
El aspirante a músico Fabian detesta el hockey. Pero eso no lo detiene de sentirse atraído por cierto defensa musculoso y de barba pelirroja. No ha olvidado el beso que casi compartieron en el instituto, y está claro que la química entre ellos no ha hecho más que intensificarse.
Fabian está más que feliz de ser el guía de Ryan en la escena gay de Toronto.
Entre clubes de baile y exposiciones de arte, y el sexo más increíble, Ryan empieza a sentir algo que no ha experimentado en mucho tiempo: alegría.
Pero jugar el papel del rudo en el hielo ha pasado factura a su cuerpo y mente, y un futuro con Fabian puede significar colgar los patines para siempre.
Opinión Personal:
“Mientras comían, Ryan se maravilló de lo cómodo que se sentía en la compañía de Fabian. Incluso cuando eran adolescentes, y a pesar de la aterradora atracción que siempre había sentido por él, Ryan se había sentido a menudo a gusto con él. Sabía que no había sido fácil para Fabian ver más allá de sus prejuicios hacia los jugadores de hockey, un prejuicio que Ryan podía entender completamente porque había escuchado innumerables insultos homofóbicos durante su carrera de hockey. Había visto la forma en que los jugadores de hockey del instituto trataban a los chicos que eran como Fabian. Pero Fabian había visto a Ryan, incluso entonces. No solo como un deportista más, ni una amenaza, sino una persona con la que valía la pena compartir pequeñas partes de sí mismo."
Lo primero que voy a decir de este libro es que tiene una muy buena presentación de personaje en Ryan, quién carga con problemas de Salud Mental como lo es la ansiedad y que tiene algunos problemas de ira también. Al ser una persona tímida, ansiosa e iracunda también trae aparejado problemas de depresión (aunque eso no lo especifican). Todo esto, sumado a que en cada temporada de hockey él cambia inevitablemente de equipo al ser un jugador que es un defensa golpeador y que solo lo necesitan por un par de temporadas para proteger a la estrella del equipo y después se deshacen de él, por lo cual no puede establecer relación cercana con sus compañeros de equipo, hace que tenga que ser medicado. Esto hace que tenga problemas físicos de índole sexual, lo que le genera más ansiedad y muchas veces tiene pensamientos intrusivos que son dañinos.
Y no, no me salió la amante de la psicología de adentro, sino que me salió la persona depresiva que puede identificar esos rasgos en otra persona depresiva. Porque, literalmente, sus pensamientos intrusivos son iguales a los que las personas depresivas tenemos, por lo cual yo identifico que hay un poco de depresión ahí pero que puede venir aparejada por la cuestiones de Salud Mental que él ya está tratándose y que traen aparejados esos problemas de salud física de índole sexual que digo más arriba.
Dato: el título de este libro se traduce como “Chico duro”(?).
Lo segundo que voy a decir es que amo las referencias a Ana, la de tejas verdes: empezando porque los protagonistas son (al igual que la autora, datazo) de Nueva Escocia ¿Y adivinen dónde se desarrolla la serie literaria escrita por Lucy Maud Montgomery? ¡Si, en Nueva Escocia!, siguiendo por el hecho de que a Ryan le gusta llevarse ese libro para distraerse de su miedo a volar, porque le relaja.
Supongo que lo que le debe gustar del libro es que Anne tiene una personalidad extrovertida, algo que a Ryan le atrae.
Lo único que me estuvo generando un poco de distanciamiento con la historia es que en los libros anteriores, ya en los primeros capítulos (en Heated Rivalry, incluso en el prólogo) había escenas sexuales. En cambio, en este, iba todavía por el 15 y todavía no había pasado nada de índole tan sexual, más que unos momentos kenchi. Y soy muy consciente de que en la reseña del primer libro me quejé de las escenas sexuales extremadamente repetitivas que tiene, pero es que la verdad ya para este libro me había acostumbrado a que la autora pusiera muchas escenas spicy, por lo que me sorprendió que estuviera llegando a la mitad del libro y todavía no había habido una escena de sexo como tal, porque lo más cercano había sido una escena en la que uno de los protagonistas ve p0rn0. Aún así entiendo que es porque se centra más en la relación romántica de ellos, el pasado de esa relación romántica y los problemas de salud mental que tiene Ryan.
Sin embargo también puede ser que me haya alejado un poco de este libro porque no fue el mejor momento para leerlo (hubo algunos problemas de salud de mi familia y esos no son buenos momentos para mí para leer a una persona depresiva, pero bueno).
Si bien el otro protagonista (Fabian) no me resultó muy atractivo como personaje, creo que lo mejor que tiene son sus amistades. Tiene tres amigos que al igual que él son de la comunidad lgbt y que integran muy bien a Ryan en su grupo, pero que no obstante también están ahí para complementar la parte de la trama en la que su amigo es el principal protagonista.
En cambio Ryan logra hacerse amigo de uno de sus compañeros de equipo, Wyatt, que es el arquero suplente, por lo cual casi nunca está jugando y entonces observa mucho a sus compañeros y decide que va a tomar bajo su ala a Ryan. Es el único del equipo que sabe que Ryan es gay y lo motiva a encontrar esa parte del hockey que Ryan amaba, ya que el haber estado todos los años cambiando de equipo hizo que nuestro protagonista dejara de gustarle jugar al hockey y se planteara retirarse tempranamente, hasta que se reencuentra con su amor de la adolescencia y se hace amigo de Wyatt.
Si no leyeron este libro pero sí los dos primeros, acá se hace algunas referencias a Scott Hunter, a Ilya y a Shane, pero son bastante vagas y lo que más se dice es que el segundo toma una decisión que nadie entiende al trasladarse a un equipo canadiense que no pincha ni corta en el campeonato siendo todavía uno de los mejores jugadores de hockey. (Cuando leí ese comentario en el libro me hizo acordar mucho a cuando Messi se fue a jugar a Estados Unidos todavía siendo uno de los mejores jugadores del mundo y se fue a jugar a un equipo que lo único que tenía de bueno era que uno de los socios era David Beckham, pero que no pinchaba ni cortaba en una liga que tampoco pinchaba ni cortaba en el mundo).
La nota final es 7/10 (3,5/5 ✨), aunque puede que con el tiempo suba.
4. Common Goal
Sinopsis:
El portero de los New York Admirals, Eric, nunca pensó que su acuerdo de amistad con beneficios con Kyle, que era mucho más joven, los dejaría con ganas de más…
El portero veterano Eric Bennett se ha enfrentado a algunos de los lanzadores más duros del hielo, pero nada lo preparó para su último reto: la vida después del hockey. Ha llegado el momento de hacer grandes cambios, empezando, al fin, por salir con hombres por primera vez.
El estudiante de posgrado Kyle Swift se mudó a Nueva York con el corazón roto. había jurado encontrar a alguien de quien enamorarse, y que sea de su misma edad (por primera vez). hasta que conoce a un guapísimo y distinguido zorro plateado jugador de hockey. A pesar de su intensa atracción física kyle no tiene intención de involucrarse emocionalmente. Le enseñará a Eric algunos trucos, se divertirán de forma mutuamente consentida y luego él se marchará.
Eric está más que feliz de aprender cualquier cosa que Kyle ponga sobre la mesa. Y Kyle nunca esperó que su acuerdo de amistad con beneficios lo dejara con ganas de más. Puede que sus felices para siempre los estén mirando a la cara, pero no ocurrirá si son demasiado testarudos para sincerarse sobre sus sentimientos.
Todo lo que ambos quieren está al alcance de la mano... Solo tienen que ser lo suficientemente valientes para tomarlo.
Opinión personal:
“Todavía recordaba lo emocionado que se había sentido la primera vez que se ató esas pesadas protecciones a las piernas. Le encantó ser portero desde el primer disco que paró. Se había tomado el juego en serio, porque se tomaba todo en serio, incluso de niño, y cuando era adolescente lo veía como una forma de resolver los problemas económicos de su familia. De tener quizás una oportunidad de ir a la universidad.”
Bien, ya vamos por el cuarto libro de la serie Game Changers… y volvemos a New York.
Eric es el portero del equipo de Scott Hunter y, dos años después de que este saliera del clóset, su compañero (nuestro protagonista) recién comienza a darse la oportunidad de explorar su gusto por los hombres (repitiendo en estos libros la representación bisexual).
Con quien decide explorarla es con Kyle, amigo de Kip y barman del bar gay al que asiste todo el grupo de amigos.
Kyle estudia un máster en historia del arte y está secretamente atraído por su amigo, pero es conocer a Eric y que las chispas vuelen.
Dato: el título de este libro se traduce como “objetivo común”, algo lógico, teniendo en cuenta que ambos protagonistas tienen gustos en común, como lo es el arte.
Al haber pasado dos años entre el final del primer libro de la serie y el inicio de este, hay capítulos aquí que hacen un pantallazo de como van las otras parejas de la serie: Scott y Kip (que además tienen mayor participación al ser los mejores amigos de los protagonistas) están planeando su boda inminente, mientras Ilya y Shane tienen su fundación (en la que ofrecen a Scott que pueda ayudar) y el segundo salió no tan abiertamente del clóset. Ryan, por otro lado, ya se retiró del hockey y colabora con la fundación de Ilya y Shane, mientras Fabian sigue con él.
Es un libro que en general me gustó la lectura, pero que tiene algunos puntos que me sacaban mucho de quicio: odio el cliché de la falta de comunicación. Es un cliché que odio con toda mi alma, con todas las ganas de mi ser.
En este caso entiendo por qué no se comunican, pero no dejo de odiar que lo hagan. Entiendo que Eric es al menos 15 años mayor que Kyle y que en determinados momentos eso es un abismo para ellos, pero de todas maneras a Kyle le gustan los hombres mayores y a Eric le gustan los hombres menores, entonces ¡lo que no entiendo es porque se niegan tanto a estar juntos y deciden tener una relación de amigos con derechos! Para colmo, da la impresión de que Eric se avergüenza de Kyle cuando salen a citas (que ellos deciden llamar no citas), porque se siente muy viejo.
Cuando Kyle le cuenta porque se fue de su pueblo natal y por qué no se habla con sus padres piensa que Eric va a rechazarlo, por lo que se aleja y Eric piensa que el hecho de que Kyle haya sido abusado por un hombre mayor hace que él no sea apto para Kyle ¡por lo cual se aleja! Eso es lo único que no me gusta de esta novela, porque frena mucho el desarrollo de la pareja ¡que ya de por sí no me estaba resultando atractiva como tal, sino que me gustaba más ver el desarrollo de los personajes por separado! ¿Qué tan mal habla eso de una pareja literaria?
Y es que, no se dan una idea la bronca que me dio, especialmente en este libro, porque ¡Recién al final dejan de enterrar la cabeza cual avestruz y aclaran lo que sienten. ¿Saben la de momentos tiernos que se perdieron por eso?
Ilya y Shane en su libro tienen sus problemitas de comunicación ¿No? ¡Pero al menos no son tan obtusos! (Ahora me veo que en Long game son peores y me rajo un t*ro 😆).
Como se podrán imaginar, la nota es 5/10 (2,5/5 ✨) porque empezaba bien y flopeó con ese cliché del 🤬.
Y, como esto es todo, me despido.
Hasta la próxima reseña.
Chaíto!!












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