¡¡¡Hola a todxs, queridxs amantes de la literatura!!!
Perdón por el retraso en publicar está entrada, pero es que estuve indispuesta y con cólicos que me impidieron salir de la cama.
Sin embargo, acá estamos. Con una nueva reseña de los libros de D'artagnan y sus tres fieles amigos…
Ya en la reseña del libro anterior hice la ficha de autor, por lo que aquí vamos directamente con la reseña.
Veinte años después
Sinopsis:
Veinte años después continúa con las aventuras del grupo de amigos que conocimos en Los tres mosqueteros. El tiempo ha transcurrido y las cosas han cambiado mucho, la situación del país es distinta, hay un nuevo rey-niño y un nuevo ministro que vive bajo la sombra que ha dejado Richelieu.
La situación política que nos encontramos ha cambiado mucho, los enemigos que habíamos conocido en el primer libro han cambiado y los personajes han seguido distintos caminos durante esos años. En la novela veremos el reencuentro del grupo y cómo vuelven a estar en medio de las intrigas políticas, tanto de Francia como de Inglaterra.
Opinión personal:
“Raúl, distinguid siempre al soberano de la soberanía; el primero es un hombre, la segunda es el espíritu de Dios. Cuando dudéis a cuál de los dos hayáis de servir, dejad la apariencia material por el principio invisible, porque éste lo es todo, y Dios ha querido sólo hacerle palpable, dándole la forma de un hombre. Supóngome, Raúl, que penetro en vuestro porvenir como al través de una nube y que se presenta mejor que el nuestro. Por el contrario de nosotros, que tuvimos un ministro sin rey, tendréis vos un rey sin ministro, rey a quien podréis servir, amar y reverenciar. Si fuera tirano ese rey, porque el poder absoluto tiene un vértigo que le inclina a la tiranía, servid, amad y respetad a la monarquía, a la cosa infalible, al espíritu de Dios sobre la tierra, a ese destello celeste que tanto dignifica y santifica el polvo humano, que nosotros los nobles somos tan poca cosa ante este cadáver tendido en el último peldaño de esta escalera, como él lo es ante el trono del Señor.”
Veinte años después de finalizado el primer tomo, nos encontramos con nuestros mosqueteros en esa etapa de la vida que muchos llaman “crisis de los cuarenta” y es que D'artagnan, Athos, Porthos y Aramis ya no son esos jovenzuelos que vimos en el primer libro, pero tampoco lo es la reina.
Por otro lado, tenemos a otro cardenal, Mazzarino, del que no debemos fiarnos para nada (y eso el texto lo deja mucho más que claro), ya que por algo desconfían de él el rey, nuevo rey niño, Aramis, Athos y el pueblo de París.
D'artagnan y Porthos, por otro lado, prefieren creer que si le sirven fielmente, él los recompensará.
Al inicio de nuestra nueva aventura, nuestro gascón favorito se encuentra en una posición que ya no le gusta: hace veinte años que no asciende en su carrera y aún sigue viviendo en una posada, mientras que sus amigos cumplieron sus sueños: Aramis es prelado de la fe, Athos se retiró para críar a su hijo Raúl, Porthos sentó cabeza y se casó, aunque enviudó también y ahora siente que volver al servicio le dará el regocijo que necesita.
Volvamos a tener en cuenta que es una historia por entregas, por lo cual tarda mucho en llegar al meollo de la cuestión: tiene 93 capítulos y un epílogo, por lo cual se tarda alrededor de dos meses en leerlo si se quiere tener alguna buena noción de lo que se habla. Sin embargo, son capítulos cortos, por lo que es posible que se termine bastante más rápido (no es mí caso, definitivamente). ¿Saben cuánto habría tardado en leer este libro en un mundo ideal? 16 horas. Sin embargo, tardé como cuatro meses en poder llegar al final (lo empecé en febrero y lo acabé en mayo)
La historia trata el periodo en que la reina Ana de Austria era la regente de su hijo Luis, gobernando bajo la “tutela” de Mazzarino. Ahora bien, ya de por sí, en el primer tomo se mostraba que la reina no era muy querida y más encima, ahora estaba prácticamente en contra del pueblo de París (si les suena a la revolución francesa, es porque los reyes no aprendían). Por otro lado, cerca de la mitad del libro, la trama se mueve a Inglaterra, donde Carlos I, hijo de Jacobo I (quién a su vez era hijo de María Estuardo de Escocia, a quien su prima Isabel I de Inglaterra mandó a matar), estaba en guerra con Oliver Cromwell.
Oliver Cromwell fue el líder militar y político parlamentario que derrocó al rey Carlos I de Inglaterra en 1649 durante la Guerra Civil Inglesa. Cromwell, puritano radical, firmó la sentencia de muerte del monarca absolutista, ejecutado en 1649, e instauró la "Commonwealth" (República), gobernando finalmente como Lord Protector (dictador) tras disolver el Parlamento.
—Quedamos, por tanto… —dijo Athos, dando la mano a D’Artagnan.
—Quedamos en que es cosa resuelta —contestó el gascón—, en que Inglaterra es un país admirable y en que permaneceré en él con una condición.
—¿Cuál?
—Que no se me obligue a aprender el inglés.
Este es un libro que no admite medias tintas: o lo amas o lo odias.
Están los que aman la manera en que Dumas plantea el crecimiento de sus personajes “Lo más bonito de la obra es ver el crecimiento y el cambio que ha sufrido Alejandro Dumas en este tiempo... El joven monárquico y soñador ya no está, y el cinismo se extiende a su alrededor. Tan solo conserva un resquicio de esa ensoñación: Athos, Porthos y Aramis.”, dice una de las reseñas de este lado.
Sin embargo, otros opinan que es un libro mediocre “la Fronda es aburrida y que la inclusión de la acciones en defensa de Carlos I es para intentar vender el libro fuera de Francia, pese a la pobre representación histórica del juicio del Estuardo, ese postigo innecesario me ha gustado por los personajes y la intriga, pero es puramente novelesco escrito sin demasiada atención al detalle.” Dice un ejemplo en este otro lado
Lo cierto es que no es un mal libro, pero entiendo porqué quienes lo odiaron, lo hicieron.
Los tres mosqueteros fue una lectura larga pero amena, que disfruté la mayor parte de los capítulos, en cambio en este libro, la mayor parte de los capítulos (sobre todo al inicio) me hacían dormirme ¡Dormirme!
Por otro lado, es mucho más inexacta históricamente que el libro anterior y peca de intentar llamar a la aventura, pero usando personajes que muestra cansados. Podría haber mejorado si le hubiese puesto más empeño a las partes de las intrigas políticas, pero hasta eso le falló.
La parte de aventuras que es entretenida son los seis o siete capítulos que se pone a hablar de lo que le pasa a Raúl (hijo de Athos y protagonista del libro que le sigue, o que al menos en su título es a quien hace referencia), pero me quedó debiendo más ahí. 6/10 (3/5✨) es la nota.
Y, como esto es todo, me despido.
Hasta la próxima reseña.
Chaíto!!



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