¡¡¡Hola a todxs, queridxs amantes de la literatura!!!
¿Recuerdan las veces que les he dicho que odio hacer malas reseñas?
Bueno, si leyeron la reseña de la semana pasada, sabrán que estoy saliendo de un bloqueo lector (por suerte tenía reseñas atrasadas), y que esos libros que reseño son parte de la culpa de dicho bloqueo. Pues bien, esta semana Les traigo la reseña del otro culpable de que haya tenido un bloqueo lector.
Pero antes de empezar, una reflexión: Por suerte, mis bloqueos no son tan largos, gracias a que quien escribe, debe leer textos académicos para las clases de la universidad.
Ahora bien, la ficha de autor la pueden encontrar en esta liga.
Dicho esto, advierto que no pondré imágenes, porque las únicas que encontré son de los libros que preceden a este.
Sinopsis:
Herejes de Dune es el quinto libro en la saga de Dune de Frank Herbert. En él se plasman los acontecimientos siguientes al orden de paz forzada por Leto II, el Dios Emperador.
Después de la Desaparición de Leto II, la humanidad ha intentado seguir su camino a través del espacio infinito. Muchos han huido del Antiguo Imperio hacia lo desconocido, en un suceso llamado la «dispersión». La trama se desarrolla muchos miles de años después, cuando los individuos que huyeron hacia la dispersión regresan al interior del Mundo Conocido.
La Bene Gesserit tendrá que lidiar con un nuevo problema, al descubrir que ciertos elementos hostiles y poderosos surgen del exterior, trayendo la amenaza del exterminio y la subyugación. Las diversas fuerzas que anteriormente han conspirado por el poder y el control, deberán decidirse por un pacto en contra del enemigo en común, o seguir sus propios intereses hasta llegar al desastre.
Surgen las Honoradas Matres, las nuevas rivales de la orden, quienes sólo pueden contar con sus poco eficaces recursos y su Bashar Miles Teg, genio militar, con un talento secreto inesperado.
Opinión personal:
“En la mente de Teg no surgió el desarrollo de un Esquema Completo, pero tuvo suficiente para una Proyección de Prueba. Riqueza no de este universo. De la gente de la Dispersión.
Todo su análisis Mentat había tomado solamente unos cuantos segundos. Habiendo alcanzado un punto de comprobación, Teg dejó que sus músculos y nervios se relajaran, miró una sola vez a Taraza, y caminó hacia la entrada oculta. Observó que Taraza no daba ninguna señal de alarma ante sus movimientos. Echando a un lado las cortinas, Teg se enfrentó a un hombre casi tan alto como él: llevaba un uniforme estilo militar, con unas lanzas cruzadas en el cuello. Su rostro era duro, su mandíbula amplia, sus ojos verdes. Con una expresión de sorprendida alerta, una mano apoyada sobre un bolsillo cuyo bulto hacía obvia la presencia de un arma.
Teg sonrió al hombre, dejó caer las cortinas y regresó junto a Taraza.
—Estamos siendo observados por gente de la Dispersión —dijo.
Taraza se relajó. La actuación de Teg había sido memorable.”
Es difícil explicar de qué va este libro, porque es básicamente una tómbola.
Un capítulo habla de la Bene Gesserit, al siguiente lo hace de la Bene Tleilax, al que le sigue del último descendiente de los Atreides, al que le sigue se centra en el último Ghola de Duncan Idaho, para después hablar de Sheeana, la niña a la que un grupo de sacerdotes creen la elegida y con la que las Bene Gesserit quieren emparentar a Duncan.
Todo el libro trata de eso, y de la amenaza que sufre el universo conocido por la llegada de las Honoradas Matres, un grupo parecido a las Bene Gesserit, pero que desciende de las habladoras pez de Leto II.
Después de la derrota del Dios Emperador, hubo una época de hambrunas, en la que un grupo de personas huyeron del Universo Conocido y ahora, más de un siglo y medio después, sus descendientes vuelven, lo que es visto como una amenaza.
Este libro se siente como si no lo hubiese escrito quién escribió los anteriores, y se nota que expande la historia como un chicle, porque perfectamente pudo terminarla en el libro anterior (Dios emperador de Dune), porque ahí cerraba por todos lados, sin embargo, acá estamos.
Las Bene Gesserit aún siguen en este libro con su proyecto de la Missionaria Protectiva de la que resultó tempranamente Paul y que dio como resultado a quien las Bene Gesserit aún no comprenden: Leto II, a quién llaman “tirano”. Esta vez, utilizando a un descendiente de Paul y Chani (por Ganima) y/o a Duncan Idaho (¿Ven? Este libro no se entiende nada).
La verdad es que este libro aburre. Aunque tiene sus partes donde intenta generar intriga, la mayor parte es sobre puñaladas palaciegas,acuerdos políticos, traiciones y rebeliones. Lo único interesante es Duncan, que como personaje original o como ghola nunca falla, pero las partes de Sheeana son aburridas, las partes en las que nos muestra a los sacerdotes de rakis me resultaron demasiado tediosas y las partes que corresponden a la Bene Gesserit, los tleilaxu y las honoradas matres no podían importarme menos.
En definitiva, que este libro me aburrió hasta el punto en que me generó un bloqueo lector, y es por eso que no pude terminarlo. 3/10 (2,5/5), es la nota, porque al menos Duncan intentó mantenerme en el relato, pero no fue suficiente.
Y, como esto es todo, me despido.
Hasta la próxima reseña.
Chaíto!!
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