¡¡¡Hola a todxs, queridxs amantes de la literatura!!!
¿Cómo anda todo de aquel lado de la pantalla?
De este lado, tengo que disculparme por entregar esta reseña en lunes y no en sábado como normalmente, pero es que hubo problemillas con la tecnología y sus cargadores (insertar resistrica aquí).
Pero bueno, vamos a lo que nos trae, Qué es la reseña de los últimos dos libros de la serie Game Changers escritos por Rachel Reid, cuyas reseñas de los cuatro primeros libros se encuentran en el blog ya, en este link.
Como ya está en la reseña de la primera parte de estos libros, esta vez no vamos a incluir la ficha de autor, pero pueden revisar ahí.
Ahora sí, sin más dilación, vamos a la reseña.
5. Role Model
Sinopsis:
Troy Barrett ha sido traspasado recientemente a Ottawa tras retar a Dallas Kent durante un entrenamiento. Quiere ser mejor persona, y la energía peculiar y desorganizada del equipo de Ottawa, que está en apuros, parece ser el lugar ideal para... bueno, parece ser el único lugar que aceptará a Troy ahora mismo.
Por suerte, el equipo de Ottawa incluye a Ilya Rozanov y Wyatt Hayes, y también a un adorable gestor de redes sociales, Harris Drover. Harris es todo lo contrario a Troy: amigable, alegre, hablador y bobo, con una voz potente, una risa sorprendentemente fuerte y pins del Orgullo por toda su chaqueta vaquera. Definitivamente no es el tipo de persona con la que Troy se relacionaría normalmente, y sin embargo…
Opinión personal:
“—Saluda a tu padre de mi parte —dijo Dallas cuando Troy pasó patinando junto a él.
—Eso suena como si quisieras follarte a mi padre —replicó Troy.
Dallas parecía horrorizado.
—Chúpamela, pendejo.
—Eso suena como si quisieras follar conmigo.
—Ya quisieras —le gritó Dallas—. Probablemente por eso estás tan enfadado, ¿verdad? Querías esta polla, maldito asqueroso...
No llegó a pronunciar la última palabra porque Ilya lo había tumbado en el hielo.”
Este libro empieza con todo. La sinopsis dice que Troy es echado de su equipo por pelear con quién hasta entonces era su mejor amigo, pero nada prepara al lector para las dos revelaciones con las que la novela empieza: 1) Troy ya es gay asumido (por los anteriores libros uno como lector pensaba que no se asumía como tal, o que era hetero, por lo que entrabas a este libro pensando que sería autodescubrimiento y salida del clóset), pero no es abiertamente gay asumido. 2) La pelea fue porque Troy decidió creer en las mujeres que acusaron públicamente a Dallas de viward.
Es un choque, porque logra que empatices con el personaje en tan solo dos líneas de texto. Solo le hace falta eso para que olvides los sentimientos que te generaba en los otros libros.
Dato: el título se traduce como “modelo a seguir” o algo así. El sentido del título es en relación al motivo por el cual Troy es trasladado desde su equipo con el que jugaba a este donde se reencuentra con Wyatt.
Y con la imagen que los de Ottawa tratan de que tengan sus jugadores.
Amo los grumpy & sunshine, y este es un claro ejemplo de ese tropo. Harris es parlanchín, extrovertido y amante de todo lo bueno que tiene la vida, mientras que Troy viene de una familia problemática, en la que sintió que debía encajar con estándares ridículos, tener amigos misóginos y homofóbicos, hasta que pasa lo que analizo más arriba.
Pero intentar romper ese círculo no hace que deje de ser un gruñón. Lo que lo hace más interesante en este caso es que todo el tiempo intenta contagiarse de la buena energía que emana Harris.
Además, lo que más me gusta de estos libros es que tiene muy buenos personajes secundarios.
En la serie que adapta Heated Rivalry se destaca mucho a las mujeres que acompañan a los protagonistas, y en estos libros no faltan. La madre de Troy y la familia de Harris son un gran apoyo emocional para ambos, pero también lo son las esposas y novias del equipo, ya que ambos protagonistas quedan imbuidos en una gran familia que se forma en Ottawa. Y en los momentos más importantes (como lo que pasa en el capítulo 13) son los personajes secundarios los que mantienen a los protagonistas con el drama.
“—¿Le pasó algo a ese entrenador?
La sonrisa de Wiebe se tensó.
—Claro. Ahora está en el Salón de la Fama.
El corazón de Troy se hundió.
—Oh.
El entrenador se encogió de hombros.
—No me arrepiento de haberlo intentado. Aunque es difícil cambiar algo en esta liga. Cualquiera que lo intente tiende a ser aplastado. —Se inclinó hacia delante—. Así que esto es lo que vamos a hacer, Troy.
Troy se preparó. Podía soportar el castigo que fuera, se dijo a sí mismo. Sobre todo porque sabía que la organización de los Centauros estaba de su lado.
—Absolutamente nada —terminó el entrenador—. Vamos a seguir ganando, y tú puedes publicar lo que quieras, y Crowell puede ser disecado. Todo el mundo en la dirección está de acuerdo: realmente no puede hacer nada. Si lo hace, te apoyaremos y parecerá un monstruo. Un punto muerto, diría yo.”
Esta frase resalta la gran denuncia que trae está serie: por más que las organizaciones que dirigen las grandes ligas del deporte se quieran ver cómo open mind, la verdad es que no lo son.
La escena en la que Troy sale del clóset con su madre después de que Harris lo presente a su familia fue una de las mejores escenas. Sin embargo, cuando Harris lo presenta como su pareja a su familia, se sintió como la escena que protagonizan Scott y Kip o Ilya y Shane…
Por último, voy a destacar el crecimiento de Troy. De todos los protagonistas de esta serie es el que más va creciendo a lo largo de su libro, empezando por ser una persona queer que se escuda en la homofobia, hasta ser el icono gay de su equipo cuando decide dejar todo eso atrás. Leer como muy de a poco va encontrando el apoyo necesario en sus compañeros/amigos, que se transforman en su familia, para lograr romper el círculo de toxicidad en el que estaba, salir del clóset con sus padres y luego anunciar en un momento clave su identidad sexual, fue precioso.
Definitivamente, de mis libros favoritos, junto a Heated Rivalry. 9/10 (4,5/5 ✨).
6. The long game.
Sinopsis:
Para el mundo son rivales, pero el uno para el otro lo son todo.
Diez años.
Ese es el tiempo que Shane Hollander e Ilya Rozanov llevan viéndose. El tiempo que han mantenido su relación en secreto. De amigos, de familia... de la liga. Si Shane quiere seguir en la cima de su juego, lo que él e Ilya comparten tiene que permanecer en secreto. Ama a Ilya, pero ¿y si hacerlo público lo arruina todo?
Ilya está harto de secretos. Shane se ha vuelto tan bueno ocultando sus sentimientos, que a veces Ilya se pregunta si siquiera existen. La cercanía, la intimidad, incluso el riesgo que conllevaría ser abierto sobre su relación... Ilya lo quiere todo.
Es hora de que decidan qué es más importante: el hockey o el amor.
Es hora de tomar una decisión.
Opinión personal:
“Rose se acercó a la mesa y le dio un golpe en el brazo. —¡Te ama tanto!
Shane se puso del color de su atún crudo. —Lo sé. Tengo suerte.
—¿Quieres mi consejo? ¿Como una persona cuya vida entera está bajo el microscopio?
—Claro.
—Haz lo que te hace feliz. Vive como quieras, ama a quien quieras. La gente te juzgará, te odiará, te criticará, pero mucha más te apoyará y te amará. Y, al final, nadie importa excepto las personas que te importan. Tus padres te apoyan, tus mejores amigos te apoyan. ¿De quién te preocupas realmente?”
Dato: A long game (“el camino largo”), se refiere al plan que arman los protagonistas en el libro anterior que protagonizan.
Este libro es completamente distinto al primero de Hollanov.
Mientras que en el primero los veíamos crecer no solo como personajes sino también como jugadores y como personas, en este ya los vemos asentados como una pareja. Pero es una pareja que tiene que mantenerse oculta por ser rivales y ser queer.
Mientras Shane está en cierto modo satisfecho con ese acuerdo de mantenerse ocultos hasta que se retiren, Ilya no lo está tanto.
El primero sigue manteniéndose en el mismo equipo en el que estaba en el primer libro mientras que el segundo se cambia de Boston a Ottawa para poder estar con la persona que ama, lo que lo aleja de toda la vida que tenía antes y eso sumado al hecho de que no puede volver a Rusia y que no se habla con su hermano, hace que se sienta solo porque no tiene amigos y siente que es un mal capitán para su equipo. Poco a poco vamos viendo como Ilya va cayendo en una importante depresión y (y esto es importantísimo), siguiendo un consejo de Shane, comienza a hablar con una terapeuta para evitar tener el mismo destino que su propia madre.
Y acá es donde voy a comenzar a halagar a la autora, porque salvo uno o dos libros, todos los demás hablan y tratan el tema de la salud mental como algo muy importante y para nada tabú. Eso está muy bueno porque es importante que la mente esté sana, sobre todo en un deporte de tan alto riesgo. No es trillado el hecho de que mens sana in corpore sano, y eso esta serie de libros lo tiene muy presente.
“Ilya se sentó, suspirando fuertemente al hacerlo. —¿Qué está mal conmigo?
Galina se sentó en su propia silla y cruzó las piernas. —Eres un ser humano con muchas responsabilidades y presiones. Te ganas la vida practicando un deporte físicamente agotador y peligroso. Ocultas un gran secreto y, al mismo tiempo, vives tu vida bajo los focos. Estás enamorado de un hombre del que no se te permite estar enamorado. Cargas con traumas de tu infancia que nunca te has permitido procesar adecuadamente. Y también sientes cosas muy profundas. Más profundas de lo que quizá nadie se dé cuenta.”
Pero también es distinto este libro al primero de esta pareja porque en ese primero había muchas más escenas distendidas, más escenas spicy y más escenas donde uno como lector terminaba con una sonrisa más que con llanto, y este es todo lo contrario: hay muchas más escenas tensas, muchas más escenas donde uno como lector termina con ganas de llorar, muchas menos escenas de spicy aunque las que hay son muy kenchi, y muy pocas escenas donde el lector termine con una sonrisa (aunque las que hay son muy tiernas).
Por otro lado está el hecho de que en este libro no hay tanta presencia de los personajes secundarios como en el anterior. Sí que hay muchas interacciones con otros personajes, pero es que ya para esta altura la serie es tan enorme que hay muchísimos más personajes secundarios que en el anterior libro que solamente había un libro anterior a ese. Ya no hay tanta presencia de los padres de Shane, ni de las dos mejores amigas de nuestros protagonistas, que literalmente aparecen en una sola escena cada una, pero sí hay mucha presencia de los equipos de ambos.
Wyat, Troy y los demás compañeros de Ilya, Hayden, J. J. Y algunos compañeros más de Shane tiene más participación que los personajes secundarios en el anterior libro de Hollanov. Sin embargo eso incluso le da un poco más de dinámica al libro porque abarca más historias que se entrecruzan con la historia de nuestros protagonistas, incluso cuando se tienen que enfrentar al comisionado (que por cierto Crowell lrpmqrmp, te odio mucho).
¿Deja al final abierto para otros personajes? Por supuesto que sí, aunque lamentablemente esos personajes van a tener que esperar porque va a haber después de este un tercer libro Hollanov, que esta lectora está impaciente por poder leer.
Y antes de terminar la reseña tengo que hacer una mención a la organización que se plantea en los últimos capítulos de este libro, y que en el momento en el que lo leí, que leí la escena en la que Scott les plantea formar parte de esa organización (Qué es algo así como jugadores de hockey por los derechos de las minorías) me recordó mucho a los colectivos estos medio políticos de actrices que se supone que luchan por la igualdad y visibilidad de las cosas que están mal como las violaciones o los abusos de poder de los hombres en las productoras y esas cosas.
Supongo que no me disgustó del todo, porque el principio de los colectivos que luchan por los derechos de las minorías no está mal, pero como que la autora no explicó nada solamente dejó que Scott les propusiera eso, ellos aceptaran sin hacer preguntas, y listo ya está.
No es una crítica, pero como que algo me faltó ahí. Supongo que vamos a tener más en el siguiente libro.
Es un libro que no es fácil y al inicio cuesta porque trata temas pesados como los que ya dije antes en esta reseña pero que es tanto el drama que tiene, que cuando pasas de la mitad del libro y empiezan a remontar un poco las cosas no podés parar de leer y en menos de un día te lo terminás.
No voy a decir que es mejor ni peor que el otro libro, pero sí voy a decir que las expectativas estaban muy altas y este libro agarró esas expectativas las revolvió las hizo una más hijo y le puso levadura porque terminas con el corazón hecho chicharrón. 9/10 (4,5/5 ✨).
Y, como esto es todo, me despido.
Hasta la próxima reseña.
Chaíto!!






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